viernes, septiembre 10, 2010

Querido Amor

Querido amor: ya nunca seré la misma. Ya ha pasado mucho tiempo desde aquellos días de lluvia y frío. De canciones y noches con copas rotas y Sabina al compás de la calidez de tu voz. Tu sola presencia hacía imposible que pusiera atención en todo lo que decías... y aun así busco en mi interior aquellas palabras nunca escuchadas, para poder recordar lo poco que me queda de ti. Quizá ya sea tarde para contar aquello que nunca pude decirte; aquello que mis labios nunca se atrevieron a pronunciar, que mis lágrimas negaban y mi corazón intentaba callar. Hoy te recuerdo, sin canciones ni sabanas blancas; sin risas ahogadas ni tu voz ni la mía al compás de El Maestro. Ahora solo recorro la ciudad viendo pasar a la gente; gente que me recuerda a ti sin que tú seas ninguno de ellos. Sin poder encontrar un trocito de tu vida en otros ojos. Y vuelvo a recordarte. Perdóname. Perdóname por no haber sabido ver detrás de tu sonrisa lo que tus ojos tristes escondían; por no haber escuchado tus gritos de auxilio detrás de cada mala contestación y de cada alejamiento repentino de nuestro mundo de irrealidad. Perdóname por no haber querido ser tu Princesa vestida de mártir en el cuento de nunca empezar. Cuantas cosas te has perdido. Ya no habrá días de lluvia, ni noches de cristal; ya no habrá más dolor ni silencios de socorro. Querido amor: estés donde estés ya nunca seré la misma.

1 comentario:

nonamenosurname dijo...

Querido amor: ojalá hubieses estado allí hoy conmigo. Sin pañuelo de amargura, ni purgatorio, ni guerra fría, solos tú y yo, y El Maestro. Ojalá el tiempo nos hubiese dado una tregua, ojalá lo nuestro no hubiese sido un amor de los que matan.