domingo, febrero 05, 2012

sábado, febrero 04, 2012

Lo prometido es duda

Los exámenes siempre me recuerdan a ti.

Se acaba una relación y te mueres de adiós. Y entre tanto descalabro acabas olvidando tu remolque de promesas rotas. Ese remolque que, impulsado por la pasión inicial y el romanticismo más optimista, jamás perdió la velocidad de crucero. Tú te paras, te apeas provocas baja emocional, pero tarde o temprano ese remolque vendrá a por ti, atropellándote con toda su inercia, mala ostia y celeridad. 

Prometer es perder por adelantado. Hipotecar lo inexorable. Prorratear lo inexpugnable. Autojoderse en diferido. Aunque claro, parece que prometerse cosas acaba siendo necesario para avanzar. Con uno mismo y con los demás. Porque actúa como timón de las relaciones sentimentables: marca el rumbo a seguir, pero ni de coña te esperes que sople viento sobre las velas.

Yo cada día me siento más orgullosa de mis dudas. Las únicas que, con el tiempo, acaban siempre confirmándose. Las únicas que, con los años, jamás me van a traicionar. 

                                                    -Risto Mejide. El sentimiento negativo-

viernes, febrero 03, 2012

Creo en el No.


Creo en el no. Un no de los que duelen porque nos define, nos posiciona, nos hace diferentes, individuales, incrédulos y menos borregos.

No creo en el nunca, ni en el jamás, porque incorporan un apéndice temporal que suena a mentira podrida, ya sea en pasado perfecto o en futuro condicional. Creo que el tampoco es un no cobarde porque esconde un si con mono de consenso, creo que nada es un no demasiado grande como para ser real, y creo además que plantearse todo lo anterior puede llegar a resultar tóxico, perjudicial y hasta alto en triglicéridos.

-Risto Mejide, El Sentimiento Negativo. Si estás conmigo, estás contra mí-

lunes, enero 30, 2012

De los príncipes y las princesas...


Últimamente a cualquier cosa le llaman príncipe. El payaso de Micolor, si no le destiñese tanto el azul, bien podría ser uno de ellos. 
Hoy en día, cualquiera puede jugar a ser princesa. Blancanieves, yendo al súper a buscar manzanas podridas de oferta, como si no supiese que estaban en promoción porque caducaban al día siguente.
Príncipes y princesas de usar y tirar. Obsolescencia programada para las personas. Caducidad hasta para la más importante de las emociones. Amor 2.0. Globalización de un sentimiento individual, estereotipado e inexistente, adoptado por convencionalismo como "Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser." según el Drae. ¿Qué es eso? Nada. No nos describe ni a ti ni a mi en particular, y nos describe a todos. Si Shakespeare levantase la cabeza... mataría a Romeo, por cursi. Violaría a Julieta, por idiota.

miércoles, enero 25, 2012

sábado, enero 21, 2012

Romper...


Contigo. 
Con la ilusión de los planes de futuro.
Con "espera que estoy llegando".
Con mis noches contemplándote.
Con volver juntos a casa...¿tienes tu las llaves o las tengo yo?
Con la mitad de las cosas que tenías en mi casa.
Con la lista incompleta de la compra.
Con las ganas de compartir con los demás.
Con las ganas de volver a ser feliz...

miércoles, enero 18, 2012

Amistad...


Echo de menos la amistad de verdad, pura, sencilla. 
Los tiempos en los que los niños y las niñas íbamos en los mismos grupos en gimnasia.
Cuando el mayor problema era que se te perdiese uno de tus juguetes favoritos, que tu madre te pusiese un bocadillo que no te gustaba, o que te peleases con alquien en el recreo.

Echo de menos la amistad de verdad. La que creí haber tenido contigo. La que no existió por existir diferencia de sexos. Contarte lo grandes que eran mis sueños, lo pequeña que era la persona que se reflejaba en el espejo.
Llorarte, si, llorarte, como solo puedo hacerlo esta noche, porque no somos amigos ya.
Porque tu te enamoraste de mi, porque no existió amistad. Y daría cualquier cosa por haberte conocido en un recreo, que no te gustase el bocadillo que te preparaba tu madre y que yo pudiese cambiártelo por el mío.