En la primera clase de filisofía de segundo de bachillerato nos explicaron que si cuatro personas se colocan en cuatro puntos distintos de una misma habitación, al describirla, darás cuatro visiones distintas de la misma. Dice Ortega -Y quien soy yo para rebatírselo- que ninguna de las cuatro visiones será la verdadera, y que será la suma de las cuatro descripciones (o cinco, o seis, dependiendo del número de personas que estén en el habitáculo) la que se acercará más a la verdad.
Poniendo en práctica esta idea del perspectivismo he ido a la cafetería de la facultad para intentar describirla con la mayor exactitud posible. Estoy sentada en una esquina (no propiamente en la esquina, sino en la mesa allí situada) y veo, cual hormiguita pequeña, como entra y sale gente. No conozco a nadie; ellos se ríen, se juntan, se separan y se vuelven a juntar, toman pinchos, cafés, traen y llevan cámaras, y vuelven a reirse. ¿Cómo verá cada una de estas personas la cafetería desde su propio punto de vista? Desde luego, recordemos que mi solo punto de vista no se acerca tanto a la verdad como si recogiese el de todas las personas que aquí están. Pero no lo voy a hacer, de todas maneras, y sin necesidad de haber estudiado a Ortega se que sus puntos de vista serán muy distintos al mío seguro. Doy vueltas a mi café, cada vez hormiguita más pequeña, y escucho hablar de profesores, horarios, y otras cosas que desconozco, mientras espero la hora de entrar a clase.
Me pregunto si las perspectivas de cada una de estas personas respecto a la cafetería fueron siempre las mismas; quiero decir, alguna vez tuvieron que estar en primero, aquí sentados, dándoles vueltas a sus cafés de hormiguitas pequeñas, ¿verían entonces la cafetería como la ven ahora? posiblemente no. Y posiblemente yo no volveré a ver esta cafetería como la veo ahora, asique le doy otra vuelta de tuerca a la teoría de Ortega diciendo que no sólo cada persona ve una misma cosa de manera diferente al resto, sino que una misma persona ve las cosas de diferente manera dependiendo de la situación en la que se encuentre.
¿Llegaré a conocer algún día tan bien esta cafetería como para poder saber donde estoy con la luz apagada solo con palpar las paredes?
Poniendo en práctica esta idea del perspectivismo he ido a la cafetería de la facultad para intentar describirla con la mayor exactitud posible. Estoy sentada en una esquina (no propiamente en la esquina, sino en la mesa allí situada) y veo, cual hormiguita pequeña, como entra y sale gente. No conozco a nadie; ellos se ríen, se juntan, se separan y se vuelven a juntar, toman pinchos, cafés, traen y llevan cámaras, y vuelven a reirse. ¿Cómo verá cada una de estas personas la cafetería desde su propio punto de vista? Desde luego, recordemos que mi solo punto de vista no se acerca tanto a la verdad como si recogiese el de todas las personas que aquí están. Pero no lo voy a hacer, de todas maneras, y sin necesidad de haber estudiado a Ortega se que sus puntos de vista serán muy distintos al mío seguro. Doy vueltas a mi café, cada vez hormiguita más pequeña, y escucho hablar de profesores, horarios, y otras cosas que desconozco, mientras espero la hora de entrar a clase.
Me pregunto si las perspectivas de cada una de estas personas respecto a la cafetería fueron siempre las mismas; quiero decir, alguna vez tuvieron que estar en primero, aquí sentados, dándoles vueltas a sus cafés de hormiguitas pequeñas, ¿verían entonces la cafetería como la ven ahora? posiblemente no. Y posiblemente yo no volveré a ver esta cafetería como la veo ahora, asique le doy otra vuelta de tuerca a la teoría de Ortega diciendo que no sólo cada persona ve una misma cosa de manera diferente al resto, sino que una misma persona ve las cosas de diferente manera dependiendo de la situación en la que se encuentre.
¿Llegaré a conocer algún día tan bien esta cafetería como para poder saber donde estoy con la luz apagada solo con palpar las paredes?
6 comentarios:
Ortega se olvidó de apuntar un detalle: que mires como mires la cafetería de la facultad seguro que Serafín sigue ahí haciendo gracias a las niñas. ah!, y que los pinchos seguirán teniendo una grasa "extraña"
Me gusta, me parece interesante..Creo que Yo tambien me apuntare, a contar las vivencias universitarias...
http://www.mentenferma.obolog.com
Pensaba usarlo tan solo como vivencias asi en plan general, pero como decia Ortega, "Sera cuestion de añadir"
Buen texto. Me parece que tiene un mensaje oculto.... ¿Qué insunuas de las hormigas?..... ¿Que hay hormigas en la cafetería?... Que escándalo!!!!!
jajajaja
xD
w0w!gran textos sí señóH!
Una gran idea la tuya (me dejas tutearte no?) conseguir que escrita.es te hiciera propaganda. Me gusta mucho el nombre que le has dado al blog, y como decía esta mañana el Señor Macías, eres una chica emprendedora.
Yo también soy yo, pero sin número de la SS, no me caía demasiado bien Heinrich Himmler, y podría ser un denominador común en tu presentación, ya que Alizia con "Z" podría ser un personaje de "El Gabinete del Doctor Caligari" o a "Cómo perdimos Berlín" de Jaime, Ferni y Edi, todas muy relacionadas, pero esa es otra historia...
Me interesa tu mundo paralelo y voy a pasarme bastante por acá, asique ya tienes a otro usuario anónimo que contestar en tus comentarios.
Te estaré vigilando...
"...Occidente cargado de miedo...podría tratarse de magia chamán...Ideas más torpes se han visto (entre océanos de oro y tumbas de sal)..."
Encantado de Conocerte
El KäoS
Sinceramente, todos tenemos un mundo paralelo. El problema es que no todos se atreven a mostrarlo por considerarlo extraño, diferente o que será blanco de burlas y chistes. Pese a mantenerte un poco en el anonimato bajo el seudónimo de Alizia, me pareces muy valiente exponiéndote a los comentarios de los demás, cosa que deberíamos hacer todos.
Por otro lado... me gustan bastante tus textos, son realmente interesantes y fáciles de comprender, así que... Ánimo, sigue escribiendo porque seguiré leyendo y comentando ^.^
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