Siete cincuenta de la mañana, tercer día de clase, y yo, que he dormido dos horas, llego tarde. Se que no es excusa no haber dormido, vamos, que no tiene nada que ver no dormir con no llegar a tiempo, pero ya sabéis que cuando uno no duerme entra en un estado catatónico de empanamiento, y todas sus actividades se ralentizan como un ordenador modelo patata del año la pera (este es mi actual estado).
Salgo de la resi y "oh my God!" la calle está llena de babositos, pequeños e indefensos caracoles. ¡Estupendo! como voy taaan sobrada de tiempo puedo dedicarme a mirar con tranquilidad por donde andan los bichitos (si, ya se que los caracoles no andan, pero es un decir) y por supuesto, procurar no pisarlos. ¡Pues no! ¡llego tarde!, lo siento, deberíais haber mirado el reloj antes de poneros en mi camino malditos caracoles suicidas. Pero entonces me imagino a la pobre madre ¿caracol? ¿caracola? llorando a moco tendido y saliendo en el "Aquí hay tomate" denunciando lo mala persona que soy por haber atropelladoa sus hijos (nueva versión de Farruquito, con tacones) y se me reblandece el corazón.
Asique ahí me veis, saltando de baldosa en baldosa como los niños pequeños (y no tan pequeños) cuando juegan a no pisar las rayas; con los tacones, la carpeta, la bolsa de clase y los veinte minutos de retraso con los que voy a llegar si sigo así. Todo por culpa de los malditos caracoles suicidas; ¿aceptará el profesor una nota de mi madre diciendo que llegué tarde por no pisar a los caracoles?
^_^
Salgo de la resi y "oh my God!" la calle está llena de babositos, pequeños e indefensos caracoles. ¡Estupendo! como voy taaan sobrada de tiempo puedo dedicarme a mirar con tranquilidad por donde andan los bichitos (si, ya se que los caracoles no andan, pero es un decir) y por supuesto, procurar no pisarlos. ¡Pues no! ¡llego tarde!, lo siento, deberíais haber mirado el reloj antes de poneros en mi camino malditos caracoles suicidas. Pero entonces me imagino a la pobre madre ¿caracol? ¿caracola? llorando a moco tendido y saliendo en el "Aquí hay tomate" denunciando lo mala persona que soy por haber atropelladoa sus hijos (nueva versión de Farruquito, con tacones) y se me reblandece el corazón.
Asique ahí me veis, saltando de baldosa en baldosa como los niños pequeños (y no tan pequeños) cuando juegan a no pisar las rayas; con los tacones, la carpeta, la bolsa de clase y los veinte minutos de retraso con los que voy a llegar si sigo así. Todo por culpa de los malditos caracoles suicidas; ¿aceptará el profesor una nota de mi madre diciendo que llegué tarde por no pisar a los caracoles?
^_^
9 comentarios:
Babosas no caracoles, jejejejeje
Babosas, no caracoles, jejejej
un saludo
Supongo que cuando empiece a helar por las mañanas no te acepten de nuevo esa historia como excusa para llegar tarde a clase, aunque quién sabe... igual en salamanca los caracoles y las babosas se han adaptado al frío y al hielo. Lo mismo estos animalillos salen a dar su paseo matutino con cadenas...
en que calle vives?
Por mi zona también hay caracoles, no se si será la misma. Podemos hablar por msn para compartir experiencias jeje. Y si los caracoles pueden llegar a ser desquiciantes cuando llegas tarde espera al hielo, eso si que es divertido. Tú corriendo, intentas bajar una cuesta sin caerte, pero error, en el mejor momento, es decir, cuando pasa ese grupo de chicos, que aunque no los conoces no estan nada mal, te resbalas y aterrizas sobre tu culo mientras todos los apuntes salen volando por el aire. Es que esta ciudad es lo que tiene, tendrás las mejores fiestas pero también haces los peores ridículos.
Pobres caracoles. Estoy de acuerdo con mi compañerete Zoidberg, yo creo k existe una raza de caracol autóctona, jajaja, EL CARACOL SALMANTINO o vulgarmente denominado CARACOL CHARRO, jajaja, tienen la forma en su caparazón del botón charro, como mi llavero... ¿¿Llevo un caracol salmantino las 24h??
Madre mía.... Donde yo vivo no hay caracoles, pero hay unos gusanos de unos cuatro o cinco centímetros de color azul que pasean por medio de las carreteras y de las aceras de día y de noche... siempre que paso por mi calle, la gente me mira como si estuviera borracha, de las "esses" que hago tratando e esquivarlos....
Te comprendo, tia. Sería muy desagradable pisarlos, porque nunca sabes que se quedaran a salvo entre los huecos de la suela de tus botas, si resistirán, si se espachurrarán o si se te quedarán pegados para siempre... ¿Qué diria la madre gusana si sus pequeños se quedaran para siempre en la suela de tus zapatos?
Buff... todo un drama lo de los pobres caracoles. La verdad es que me ha dado mucha pena tu historia; soy hipersensible en lo referente a los animalitos. Me parece buena tu idea de esquivarlos. Así que ya sabes: ¡¡¡a saltarrr!!!
Hola Alizia! He leído todo lo q has escrito...y a parte de q me ha encantado, pues tienes unas ocurrencias muy interesantes q hacen pensar a quien las lee, como las aceitunas o tu propia filosofía después de analizar la de Ortega, pero desde q leí lo de q prefieres mantenerte en el anonimato, cosa q entiendo y comparto, me gustaría saber xq no te ha importado del mismo modo q los profesores supieran quien eres???
Alomejor me meto donde no me llaman...pero la curiosisdad me mata desde q tenia uso de razón...Y si no me quieres contestar lo entenderé, después de unos...14 años(mas menos)estoy acostumbrada a casi todo tipo de respuestas (éstas incluyen el silencio absoluto).Asi que nada más...Un beso y gracias
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