domingo, abril 22, 2012

Seis meses. Yo, mi, me, conmigo. Pero sobre todo contigo.


Hoy hace seis meses puedo decir que me volví oficialmente loca. Nunca estuve muy allá, pero si en algo me he graduado con honores desde entonces es en locura. 
Me he sacado un máster en la mejor universidad, he hecho prácticas en las empresas de mayor reputación, y por fin, a día de hoy, cum laude, me doctoro en locura, en todos y cada uno de sus aspectos.

En mi cabeza sigue sonando Spending my time, y frases inconexas de Risto Mejide, como "con lo que yo he sido" o "Cuesta mucho esfuerzo dibujar entre dos, y aún más que siga siendo frontera, y no degenere en verja, reja, jaula o grillete", cuando a la hora de la verdad, quiero grabar a fuego (bueno, en tatuaje) esa de "Dejar de perseguir un sueño es como morir por fascículos". 

Si estuvieses hoy aqui, seis meses después de toda la artillería pesada, de todas las balas cruzadas y de haber puesto todo este campo de minas y espino de alambre entre nosotros para que no podamos vernos ni hablarnos te diría que, a pesar de todo, pienso en ti más de lo que debiese, y que tú, aunque no me lo digas, sé que sigues pensando en mi, porque lo has hecho seis años, como no vas a haberlo hecho seis meses. Ya no sé qué eres para mí; tampoco importa. Hoy solo quiero decirte lo que me pasa, una vez más y como siempre, sentada en el suelo al lado del teléfono piedra, y que tu no sepas qué decirme, porque eres fatal dando consejos, no vamos a engañarnos, pero saber que estás ahí ya basta, porque si algo has sido en estos seis años es un amigo increíble. El resto, no importa. Y si aún importa, algún día espero que deje de importarnos, porque cuando pienso en ti, no imagino un futuro donde no pueda contarte mi pasado o mi presente. En el que no puedas contarme el tuyo. Aunque sea a kilómetros el uno del otro, casados felizmente con otra (que lo dudo) y con otro (que lo dudo aún más). En cualquier caso, saber de ti, eso es lo que más querría. Porque no me atrevo a llamarte. No sé si escribirte. No sé si me lees. Saber que te importo (que ya lo sé) y que no te duele (que no lo sé).

1 comentario:

ohdiosa dijo...

...iba a dejarte un comentario...pero, me he quedado sin palabras...