Si, ya sé que la curiosidad mató al gato... pero como los gatos tienen siete vidas, me asomé a ver que pasaba (y mira que veo menos que un gato de escayola); eran unos tipos que, aprovechando que por la calle había cuatro gatos, y que de noche todos los gatos son pardos, estaban desvalijando el local de la esquina (sí, al dueño le dieron gato por liebre porque esa alarma que le instalaron ni siquiera sonó). Si es que ya se sabe... cuando el gato está ausente, los ratones se divierten... ¡qué escándalo! en cinco minutos se llevaron todo lo que había dentro.
¿Que por qué no llamé a la policía? Pues, tu ya sabes, mujer, que la "pasma" y yo nos llevamos como el perro y el gato, y gato escaldado, del agua fría huye... Que sí... déjame... que ya sé que hice mal, que no soy buena ciudadana... pero gato y ratón no son de la misma opinión, tu ya sabes en cuantos problemas me he metido... ¡anda, no le busques los tres pies al gato que ya no hay nada que hacer! Te dejo que he de sacar al perro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario