
Jamás encajé en tu mitad, es un hecho. Reina de la mediocridad, sin ningún talento, me paseo fingiendo comprender la insultante perfección de todo lo que me rodea. En su delicado equilibrio, azaroso, inconsciente, se encuentra la paz infinita. Y yo, incompleta en un mundo donde sueño con ser princesa de un algún cuento feliz, me doy cuenta de que en realidad, nunca creí en el amor.
2 comentarios:
muy bonito te felicito... animo!
lindo blog.!!
:)
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