
Esnifé toda la soledad.
Bebí de la fuente del olvido,
Me comí todo el miedo a perderte.
Abracé a la losa blanca y fría.
Vomité todo el orgullo que me quedaba.
Y me morí de hambre,
porque nada me mataba más que saber que siempre me sentiría sola,
aún teniendo todo un mundo de posibilidades a mi alcance.
3 comentarios:
hermozo blog mui lindo y romantico post..sin dudas follow =)
que bonito =)
un abrazo!
@Damon. Gracias :)
@Paeeo de Gonzalez. Me alegro de que te hayas convertido en habitual... un día pongo la foto que te comenté en tu blog, a ver si te gusta.
Publicar un comentario