jueves, junio 24, 2010

Diario de una Coolhunter



No hay restaurante chic que no tenga coulant de chocolat, los platos presentados sobre cama de verduritas y reducción de Pedro Ximenez; no hay armario de fashionista que se precie que no tenga prendas vintage, algo retro, un aire naif y mucho print de leopardo… pero señores, una reflexión: la rúcula hace unos años no sabía ni perry lo qué era, y la comida china en los 80 estaba de moda. De aquí 10 años lo que ahora se lleva será cutre. Punto.

8 comentarios:

Bran Lanen dijo...

Que bonito el nuevo formato del blog...!
Me ha sorprendido que has escrito que antes no sabía ni perry lo que era una rúcula, yo creía que lo de "perry" (de Perry Mason) solo lo decíamos mis colegas y yo, poco lo había oído por ahi. Por otro lado, sigo sin saber lo que es una rúcula de esas, tendré que mirarlo por curiosidad.
Yo soy de los que piensan que precisamente lo que "se lleva" es lo más cutre que puede haber, seguir tendencias impuestas por mayorías, no tener un criterio propio.

nonamenosurname dijo...

xDDD gracias por darte cuenta, tenía que darle un lavado de cara que llevo muchos años con la plantilla vieja...
Sobre la rúcula es un "tipo de hortaliza", por ser finos (yo lo llamaría hierba asquerosa), tiene un sabor malisimo y está en todas las ensaladas de los restaurantes más o menos caros. En las pizzas sabe bien (quien lo diría) como curiosidad, en León hay una pizzeria donde el Legio que las hacen muy buenas y a buen precio, por si quieres probarla.

Bran Lanen dijo...

Habia indagado en la wikipedia y aunque no sabía su nombre, si que he probado el hierbajo ese llamado rúcula... que sabe bastante mal, dentro de la gama del sabor amargo según recuerdo.

Me ha sorprendido un poco la nueva imagen de tu blog, no sé por qué me esperaba algo más "oscuro".
No sé si debo esperarme también un cambio de título del blog...veamos como evoluciona tu inspiración, tal vez te dejes influir por el verano y todas sus connotaciones.

P.D: Te encontré por otra red, que tal vez no frecuentas mucho y solicité amistad ;)

nonamenosurname dijo...

Te he agregado en facebook. Sobre el cambio de blog, no, me mantengo fiel al título original (miento, al segundo título, porque el primero desapareció). Y sobre la oscuridad, digamos que tengo etapas, veremos que pasa...

Anónimo dijo...

Pues el restaurante del Benancio no tiene coulant. Ayer se lo pregunté y me dijo: "¿Lo cualo?". Me dijo que si no querría decir culebra. Le contesté que no. Luego le pregunté cuál era el plato más moderno de su menú. Me dijo: "Pues nusé, alasalubias lecholpimiento del Manolo ques deso quesellaman trasgenicas o nusecomos, que les trastocan el adenene ese, quicir". Luego me fui a buscar al que me había dicho que Benancio era chic, y me dijo que no, que él nunca había dicho eso, sino que el restaurante era chiquitico. No me debí enterar bien. El caso es que las alubias del Benancio son una moda que no pasa, porque como él mismo dice: "Ná de cosas raras, están mu ricas y yastá, y lamorcillasdelpueblo."

nonamenosurname dijo...

xDDDD las morcillas del pueblo son las morcillas del pueblo, lo que pasa es que si el Benancio en vez de llamarlas así las llamase no sé, "caramelo de morcilla en su cama de puré de reineta, sobre reducción de vino tinto al estilo de (insertar aqui nombre de alguien ej: la abuela nosequien)" le da un toque moderno y entrañable a la vez, y podría cobrar el doble por ellas.

Anónimo dijo...

Dudo que el Benancio acepte. Cuando su hijo regresó de Madrid de estudiar económicas y le sugirió un par de cambios para modernizar y rentabilizar el local, el Benancio dijo dos cosas. La primera: "Yo la boina nomelaquito". La segunda: "Sil Manolo memanda sos pimientos modernos daura, pues yolospongo que del me fío, pero ná de sascosas deburgueses deciudá questos un resturante familiar delosde toa lavida del pueblo, hijomío".

El Benancio es un hombre sencillo.

nonamenosurname dijo...

Dejemos pues al Benancio, que si pudo mandar a su hijo a estudiar a la capital, no le deben ir mal las cosas... Además, mientras que los ejecutivos prefieran hacer escapaditas al campo y el turismo rural esté de moda no tiene que preocuparse por cambiar el estilo del restaurante.