Cuando alguien dice "las cosas no son blancas o negras" a veces miente. En ocasiones hay cosas que son muy negras (desgracias de esas que sólo creemos que pasan en las noticias muy muy lejos) o muy blancas (grandes alegrías de anuncios a cámara lenta). La cuestión no está en si son blancas o negras, sino en saber aceptar el color de las cosas, asimilarlas y tomarlas como vienen, porque no vas a poder cambiarlas. Y si puedes cambiarlas y quieres, entocnes, considérate afortunado.
5 comentarios:
PD. Odio a Kotler y sus manuales infinitos.
Qué cosas. Tu "Reflexiones 2.0" me recuerda a diferentes momentos "academicos" (bueno, estaba en clase, al menos) en los que se defendía la teoría de que todo punto de vista es defendible si está bien razonado ya que, como bien dices, nada es blanco ni negro.
Lo cierto es que la mayor parte de los problemas y contrariedades de la vida que nos hacen infelices tienen una solución muy próxima que casi nunca se considera.
Está dentro de nosotros mismos.
Cuando la gente va acumulando vivencias y es capaz de abstraerse y analizar las cosas de una forma menos personal, al final se acaba encontrando el camino hacia ese lugar en nuestro interior que tiene las llaves de casi todas las puertas que se cierran en la vida.
Personas como tu Alizia son las que al final acaban diseñándose una llave maestra...
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