Me pregunto como habrán llegado algunas personas a famosas sin haber hecho nada en la vida. ¿Cómo puede ser que conozcamos a toda esta lista de tíos que seguro tienen hasta Santo o Ilustrísimo por haber sido los más… no se… los más algo en su vida? No me refiero a los de OT ni a la gente del Gran Hermano sino a todos estos tíos que ponemos de ejemplo cuando queremos exagerar una cualidad. Pongo a continuación a unos cuantos señores de gran prestigio para ilustrar mi comentario (que cursi me ha quedado eso):
El carretero: si, hombre, ese señor que fumaba tanto. Ahora bien, no se si se le llama carretero porque trabajaba transportando un carro, en la carretera, o… ¿¡que hacía el hombre para ser tan famoso?!
Abundio: a este pobre se le conoce porque era tonto. Según la leyenda se llevaba uvas de postre cuando iba a vendimiar. Otra versión para justificar que era tonto tontísimo es que dicen “vendió su coche para comprar gasolina”. Bueno, muchas luces no tenía, pero oye, ahí está el tío, que pasan los años y sigue estando en boca de todos.
Picio: Picio fue un hombre feo, feo, feísimo. Pobre. Seguro que tenía una gran belleza… interior.
Pichote: este no se ni que hizo exactamente. Unos dicen que era tonto (como Abundio), pero entonces no me cuadra eso de que le llamasen “pichote”. Yo creo que le recordamos porque ejem… estaba bien dotado, pero eso sólo lo dicen las malas lenguas (como la mía).
Matusalén: este era viejo a saco. Sale en el antiguo testamento de la biblia y según pone murió a la edad de 969 años, (además de viejo, cachondo) a ver quien supera eso!
Calleja: se dice que “tenía mucho cuento. Ahora bien no se si es uno (o una, no lo tengo muy claro) de los mayores creadores de cuentos de la humanidad (en ese caso vaya usted a saber en que editorial los publicó, que yo llevo años buscando su obra y no la he encontrado aún) o que poseía una biblioteca muy grande, en cuyo caso se le conocería por tonto también (como a Abundio y a Pichote) porque seguro que prestó un montón de libros que nunca le devolvieron.
Burlancaster: este la cagaba mucho. Supongo que sería una versión antigua de goofy, de estos que son super patosos y hablan a destiempo… ¿o igual tenía “urgencia fecal”?
Pepe Leches: A este hombrito se le conocía porque no veía un burro a tres pasos. No es un gran mérito pero seguro que se casó con Picio y por eso le conocen.
El Tato: este señor se aburría mucho o no tenía nada que hacer, la cosa es que iba a todos los sitios, si había algun sitio al que ir el tato iba seguro, y si no iba ni el tato mal asunto.
La triquito (o la titi, se la conoce de las dos maneras): esta era una tia muy guarra muy guarra. La versión fina de las cosas que hizo para ser recordada como guarra es que se compró una casa redonda para no tener que barrer las esquinas. La más asquerosa es que se bajaba las bragas a pedos.
El rey de Roma: este hombre lo que hacía era aparecer cada vez que hablaban de él, cosa muy normal si tenemos en cuenta que “todos los caminos llevan a Roma”, si él era el rey de Roma, seguro andaba haciendo footing en sus caminos.
A tomar ejemplo, a ver si alguno de nosotros podemos llegar a ser tan conocidos como esta gente… sino mira, con que te conozcan en tu casa (y no cambien la cerradura) yo ya me conformaría.
Otro día hablaré de animales famosos como el caballo del malo, un gato de escayola, los cuatro gatos, el perro del afilador…
El carretero: si, hombre, ese señor que fumaba tanto. Ahora bien, no se si se le llama carretero porque trabajaba transportando un carro, en la carretera, o… ¿¡que hacía el hombre para ser tan famoso?!
Abundio: a este pobre se le conoce porque era tonto. Según la leyenda se llevaba uvas de postre cuando iba a vendimiar. Otra versión para justificar que era tonto tontísimo es que dicen “vendió su coche para comprar gasolina”. Bueno, muchas luces no tenía, pero oye, ahí está el tío, que pasan los años y sigue estando en boca de todos.
Picio: Picio fue un hombre feo, feo, feísimo. Pobre. Seguro que tenía una gran belleza… interior.
Pichote: este no se ni que hizo exactamente. Unos dicen que era tonto (como Abundio), pero entonces no me cuadra eso de que le llamasen “pichote”. Yo creo que le recordamos porque ejem… estaba bien dotado, pero eso sólo lo dicen las malas lenguas (como la mía).
Matusalén: este era viejo a saco. Sale en el antiguo testamento de la biblia y según pone murió a la edad de 969 años, (además de viejo, cachondo) a ver quien supera eso!
Calleja: se dice que “tenía mucho cuento. Ahora bien no se si es uno (o una, no lo tengo muy claro) de los mayores creadores de cuentos de la humanidad (en ese caso vaya usted a saber en que editorial los publicó, que yo llevo años buscando su obra y no la he encontrado aún) o que poseía una biblioteca muy grande, en cuyo caso se le conocería por tonto también (como a Abundio y a Pichote) porque seguro que prestó un montón de libros que nunca le devolvieron.
Burlancaster: este la cagaba mucho. Supongo que sería una versión antigua de goofy, de estos que son super patosos y hablan a destiempo… ¿o igual tenía “urgencia fecal”?
Pepe Leches: A este hombrito se le conocía porque no veía un burro a tres pasos. No es un gran mérito pero seguro que se casó con Picio y por eso le conocen.
El Tato: este señor se aburría mucho o no tenía nada que hacer, la cosa es que iba a todos los sitios, si había algun sitio al que ir el tato iba seguro, y si no iba ni el tato mal asunto.
La triquito (o la titi, se la conoce de las dos maneras): esta era una tia muy guarra muy guarra. La versión fina de las cosas que hizo para ser recordada como guarra es que se compró una casa redonda para no tener que barrer las esquinas. La más asquerosa es que se bajaba las bragas a pedos.
El rey de Roma: este hombre lo que hacía era aparecer cada vez que hablaban de él, cosa muy normal si tenemos en cuenta que “todos los caminos llevan a Roma”, si él era el rey de Roma, seguro andaba haciendo footing en sus caminos.
A tomar ejemplo, a ver si alguno de nosotros podemos llegar a ser tan conocidos como esta gente… sino mira, con que te conozcan en tu casa (y no cambien la cerradura) yo ya me conformaría.
Otro día hablaré de animales famosos como el caballo del malo, un gato de escayola, los cuatro gatos, el perro del afilador…
5 comentarios:
Un texto muy original.Hacía tiempo que no oía hablar de la "triquito" y ha sido una sorpresa porque pensé que no era tan superfamosa.
LOS CUENTOS DE CALLEJA EXISTEN ,YO TB.CREIA QUE ERA UNA FRASE HECHA PERO CIERTAMENTE HAY COLECCION DE ELLOS. SI LEES ALGUNO CUENTANOS QUE TE HAN PARECIDO.ANIMO CON TUS TEXTOS QUE ME PARECEN DIVERTIDOS Y DIFERENTES.
me encanta el texto, ¡me rio mucho!... ¿y qué fue de Amancio?ese si que las liaba gordas...jaja xDD
El carretero tb decia tacos ¿o era el camionero? Bueno, se te han quedado unos cuantos pero si, has hecho una buena sintesis.
Eh, eh, eh... que el Tato creo el mundo.
Por cierto, se te olvidaba el Putis, era muy amigo del Tato, siempre iban juntos a todas partes.Creo que crearon el mundo entre los dos... Ya te contaré esa historia otro día.
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